Por el Rin y el Mosela: Día 2

Como decía en la entrada anterior, por suerte la disco de al lado estaba cerrada (al parecer definitivamente) así que pudimos conciliar el sueño sin problema.
ASí que tras un suculento desayuno hecho con mucho mimo por parte de la mujerilla nos dimos una minivuelta para ver la última panorámica del castillo y Cochem a sus pies. Como había que elegir y había leído que el castillo era mucho más interesante por fuera que por dentro, no entramos y nos dirigimos hacia el castillo estrella del viaje: Burg Eltz.

Muchos lo catalogan como el segundo castillo más impresionante de Alemania después del de Neuschwanstein. Yo que he visto unos cuantos , entre ellos el del rey loco, no sabría ordenarlos en el ranking pero lo cierto es que este es sencillamente espectacular. Desde el emplazamiento hasta los interiores, es una pasada. Conviene llegar temprano porque si no hay demasiada gente. Cuando nosotros nos íbamos llegaba un montón de gente.

Para llegar hay que ir hasta un aparcamiento de pago donde por 2 eurillos dejaremos el coche. Después se puede ir a pie (en mi opinión lo más recomendable) en un agradable paseo por el bosque de uno 20 minutos o en autobús lanzadera en plan dominguero.

Hasta que no llegas al tramo final del recorrido no se ve el castillo, pero después de un rato tuerces una curva y ahí está él :-O



Impresionante, ¿verdad?.
Bueno, pues según te vas acercando vas apreciando mejor la joya que es:




Del interior no dejan hacer fotos, sólo del patio.


Pero el interior es también chulísimo, con todas las salas acondicionadas de tal modo que te transportan en el tiempo. 

Estuvimos bastante rato en el castillo entre la visita guiada, la visita al tesoro donde hay cacharros de lo más interesantes y la visita de los exteriores en sí.

Desde ahí ya nos dispusimos a abandonar el precioso Mosela con sus viñedos casi verticales en algunos sitios para ir al vecino Rin.

En la agenda teníamos la visita de otro castillo, el de Marksburg. Que al igual que el anterior nunca ha sido destruido. Un poco empacho de castillo para un mismo día pero bueno, es lo que tocaba.

Primero nos acercamos al pueblecito de Braubach, a los pies del castillo. Tiene unas cuantas casas interesantes pero bueno, nada del otro mundo. Paramos a comer en la plaza del mercado antes de emprender la subida.


Aquí se puede ver el lugar donde está situado.



A diferencia de Burg Eltz, este castillo no está tan bien conservado en el interior. No es que sea feo pero claro, comparado con el otro...Eso sí, las vistas desde arriba son impresionantes con el Rin a tus pies.



La visita se hace en compañía de guía que te explica cada una de las estancias por las que pasas. Hay que ir bien atento si no quieres acabar rodando por los suelos, eso sí ;-) 





Pues con esa visita dimos por finalizadas las visitas a los interiores de fortalezas. Hay un montón de castillos tanto en el Mosela como en el Rin pero hay que elegir para no saturarse. Muchos con verlos por fuera es suficiente creo yo.  Y en mi opinión los dos visitados fueron todo un acierto,

Como ya era bastante tarde y teníamos que ir hasta Bacharach para dormir, decicimos parar sólo en un sitio de camino: Boppard.

Una plaza con una interesante iglesia, una calle peatonal con bastantes tiendas, un paseo fluvial...y poco más, la verdad. 


Habíamos barajado el alojarnos ahí por la situación en mitad de nuestro recorrido por el Rin pero afortunadamente nos decantamos por la muchísimo más bonita Bacharach. Menos mal :-).
Así que nada, proseguimos camino hacia la que para mi gusto es Joya de la Corona del Rin.











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